18  de junio, 2019

 

 

La académica advirtió que para mejorar la calidad de la educación parvularia, se requiere algo más que materiales e indicadores: la educación es formación humana. 

En tiempos de sobreescolarización, de contextos inciertos y subjetivos, la educadora María Victoria Peralta, candidata al Premio Nacional de Educación 2019, propuso una mirada reflexiva a la educación parvularia, en su interesante charla realizada en la UMCE, sobre temáticas emergentes y de contexto actual.

“Llevamos 50 años trabajando por la educación parvularia chilena. Ha pasado mucha agua bajo el puente y es verdad que se cuenta con instituciones y cuerpos legales de todo tipo, a veces incluso demasiados en unas áreas, que han trabado el funcionamiento del nivel, como igualmente hay otros que aún no funcionan del todo o de la forma como se pensó” afirmó la educadora, haciendo un recorrido a 156 años “de pensamiento, haceres y saberes en educación”.

Desde la primera escuela para niños en 1864, de inspiración francesa, recordó que llegó a Chile “con una riqueza de paradigmas, con el eje puesto en el niño, con un rol activo, integral  y con reconocimiento y potenciación del juego en su aprendizaje. ¿Cuándo se pensó que no era importante? Es obvio que los niños tienen que jugar y no solo por decreto”, ironizó, “porque el juego es la forma de aprender del niño”.

Peralta señaló que Leopoldina Maluschka, ya a comienzos del 1900, planteaba para qué educar, cuál era la finalidad como país. “En estos días no tuvimos esa discusión de qué niño queremos favorecer y qué educación queremos para él ¿humana? ¿competitiva? Porque la educación es formación humana básicamente y no me refiero con ello a brindar una prematura enseñanza preescolar en esta época de sobre escolarización”.

La académica destacó la importancia de una educación contextualizada. Y aunque se cree que son conceptos novedosos, sostuvo que “ya en 1905 en Nicaragua había educadoras que iniciaban su trabajo con elementos de su propio entorno en Centroamérica, en lo que constituyó el primer curriculum contextualizado”.

La “educación parvularia no es un isla”, añadió, “es un sub-sistema en un entrelazado o tejido social de muchos factores, contextos complejos, inciertos y subjetivos (…) en un mundo globalizado donde todo afecta a todo y está en permanente cambio, con cada vez menos contacto humano y girando todo en torno al dinero”.

“Pero mejorar la calidad de la educación parvularia es más que materiales e indicadores”, aseguró, “diferentes estudios explican que los problemas en la educación tienen más que ver con cómo vivimos que con la didáctica: niños con stress, familias con stress, sociedades con stress”. Es así que a su juicio tenga tanta relevancia preguntar “qué sociedad queremos y qué Chile queremos”.

María Victoria Peralta se ha dedicado más de 40 años a la docencia e investigación en educación de la primera infancia. Es educadora de párvulos y profesora de música de profesión, posee un Doctorado en Educación y es Magíster en Currículo Educacional y en Antropología Sociocultural. 

FUENTE: http://www.umce.cl/index.php/fac-filosofia/dpto-parvularia/item/2785-mvp-umce